Soacha y Cundinamarca invertirán $810 millones para proteger el páramo Cruz Verde-Sumapaz

La intervención ambiental contempla la siembra de más de 9.000 árboles nativos y acciones de restauración ecológica en zonas estratégicas afectadas por la presión ambiental y la reducción de fuentes hídricas.

Julián Sánchez ‘Perico’, alcalde del municipio de Soacha.

La protección del agua y de los ecosistemas de alta montaña se convirtió en una prioridad para las autoridades de Soacha y Cundinamarca. En medio de crecientes alertas por la disminución de caudales, el deterioro ambiental y la presión urbana sobre áreas sensibles, fue oficializado un convenio por 810 millones de pesos destinado a la recuperación del páramo Cruz Verde-Sumapaz, uno de los territorios estratégicos para el abastecimiento hídrico de la región central del país.

La iniciativa fue suscrita entre la Alcaldía de Soacha, la Gobernación de Cundinamarca y la Región Metropolitana Bogotá-Cundinamarca, entidades que impulsarán procesos de restauración ecológica, recuperación forestal y protección de zonas de recarga hídrica que abastecen a comunidades de Soacha y municipios vecinos.

El proyecto contempla la recuperación de coberturas vegetales deterioradas por actividades humanas y fenómenos asociados al cambio climático, además de acciones para delimitar áreas protegidas y restringir el ingreso de particulares a predios considerados ambientalmente sensibles.

Las autoridades advirtieron que los ecosistemas de páramo en Cundinamarca enfrentan una presión creciente derivada de la deforestación, la ocupación irregular de zonas protegidas y las alteraciones climáticas ocasionadas por temporadas extremas de lluvias y sequías.

Estas condiciones han comenzado a afectar la capacidad de regulación hídrica de varios ecosistemas de alta montaña, fundamentales para el suministro de agua de millones de personas en el centro del país.

Por esa razón, el convenio priorizó sectores estratégicos para la conservación ambiental y la recuperación de nacimientos hídricos, entre ellos El Prado, Aguas Vivas, Las Delicias, El Huche, La Hondura, Algeciras, La Paz y las veredas Alto del Cabra y Romeral.

Vereda Romeral en el municipio de Soacha

Uno de los componentes centrales del proyecto será la instalación de vallas informativas y de restricción en 14 predios identificados como zonas de alto valor ecológico. La medida busca limitar el tránsito no autorizado y reducir las afectaciones provocadas por la intervención humana sobre áreas sensibles del páramo.

Según las entidades participantes, el objetivo es fortalecer los mecanismos de conservación y generar mayor conciencia sobre la importancia ambiental de estos territorios para el equilibrio hídrico regional.

Las primeras labores se concentrarán en la vereda La Pradera, donde durante los próximos cuatro meses serán intervenidas nueve hectáreas mediante procesos de restauración forestal y recuperación ambiental.

En esta zona serán sembrados 9.828 individuos de especies nativas como mortiño, laurel de cera, uvito de páramo y agraz, especies adaptadas a ecosistemas de alta montaña y consideradas fundamentales para la recuperación de suelos y la protección de fuentes hídricas.

Posteriormente, el proyecto avanzará con la incorporación de especies de rápido crecimiento como totumo de páramo, arrayán blanco, chilca y cucharo negro, además de especies destinadas al enriquecimiento ecológico como granizo de páramo, gaque y rodamonte.

La meta general contempla la siembra de más de 9.000 árboles nativos para fortalecer corredores ambientales y zonas de recarga hídrica.

Inversión conjunta para la recuperación ambiental

La financiación del convenio será asumida de manera conjunta por las tres entidades participantes. La Gobernación de Cundinamarca aportará 360 millones de pesos; la Región Metropolitana Bogotá-Cundinamarca, 250 millones; y la Alcaldía de Soacha, 200 millones.

El alcalde de Soacha, Julián Sánchez ‘Perico’, aseguró que la intervención busca garantizar sostenibilidad ambiental para las futuras generaciones y enfrentar el deterioro progresivo de ecosistemas estratégicos.

“Con este proyecto garantizamos la siembra de 9.000 árboles nativos para proteger las zonas de recarga hídrica. Más allá de las cifras, representa un compromiso con el bienestar y la calidad de vida de las generaciones presentes y futuras”, afirmó el mandatario.

Luis Felipe Lota, director de la Región Metropolitana Bogotá-Cundinamarca

Por su parte, Luis Felipe Lota, director de la Región Metropolitana Bogotá-Cundinamarca, señaló que el crecimiento urbano debe avanzar acompañado de estrategias de protección ambiental y ordenamiento territorial.

“Si queremos ordenar adecuadamente el crecimiento de nuestros municipios, debemos preservar los ecosistemas que sostienen el territorio”, indicó.

La puesta en marcha de este convenio ocurre en un contexto de creciente preocupación por el futuro hídrico de Cundinamarca, donde distintas comunidades han comenzado a reportar reducción de caudales, deterioro de quebradas y afectaciones derivadas de fenómenos climáticos extremos.

Frente a ese panorama, las autoridades buscan acelerar proyectos de restauración ecológica en ecosistemas estratégicos para evitar mayores impactos sobre el abastecimiento de agua y la estabilidad ambiental de la región.

La intervención sobre el páramo Cruz Verde-Sumapaz se perfila como una de las apuestas ambientales más importantes adelantadas recientemente en Soacha, en momentos en que la discusión sobre sostenibilidad, expansión urbana y protección de fuentes hídricas gana cada vez más relevancia en Cundinamarca.