El regreso del puente festivo volvió a colapsar la Autopista Sur. Un monumental trancón de hasta 11 kilómetros en Soacha dejó a miles de viajeros atrapados durante horas, mientras crecen las críticas por las obras de TransMilenio, la falta de agentes de tránsito y la ausencia de un plan efectivo para el ingreso a Bogotá.
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El regreso a Bogotá tras el puente festivo de San Pedro se convirtió nuevamente en una verdadera pesadilla para miles de conductores. Durante la madrugada y la mañana de este mates 30 de junio, un gigantesco represamiento vehicular de aproximadamente 11 kilómetros colapsó el ingreso a la capital por la Autopista Sur, a la altura del municipio de Soacha.
Las largas filas de vehículos, sumadas a las obras de ampliación de TransMilenio y a la escasa presencia de autoridades de tránsito, provocaron retrasos de varias horas para quienes intentaban regresar a Bogotá desde el sur del país.
En redes sociales, decenas de viajeros compartieron imágenes y videos del monumental embotellamiento, además de expresar su frustración por la falta de soluciones frente a un problema que, según denuncian, se repite prácticamente todos los días.
Trancón de 11 kilómetros paralizó el ingreso a Bogotá

De acuerdo con los reportes entregados por las autoridades de tránsito, el mayor represamiento se registró en el sector de Alfagres, uno de los puntos críticos del ingreso a Soacha, donde la congestión alcanzó cerca de 11 kilómetros.
Inicialmente se atribuyó el colapso al retorno masivo de viajeros que decidieron regresar a la capital un día después de finalizar el puente festivo. Sin embargo, residentes y conductores habituales aseguran que la congestión en este corredor vial ya hace parte de la rutina diaria.
Para miles de personas que trabajan o estudian en Bogotá, la Autopista Sur continúa siendo uno de los corredores con mayores problemas de movilidad del país.
Obras de TransMilenio agravan la congestión
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Uno de los principales factores que profundiza la crisis corresponde a las obras de extensión de TransMilenio en Soacha.
Los trabajos han reducido la capacidad de circulación de la Autopista Sur mediante cierres parciales y desvíos que generan un permanente cuello de botella, especialmente en horas de mayor demanda.
Conductores consideran que la falta de una adecuada coordinación entre las obras y la operación del tránsito ha terminado convirtiendo el corredor en un punto de congestión permanente.
Viajeros denuncian falta de agentes de tránsito

A las obras se suma otro reclamo constante de quienes quedaron atrapados en el gigantesco trancón: la insuficiente presencia de policías y agentes de tránsito para regular la circulación.
Según varios testimonios, uno de los puntos más críticos fue el peaje de Chusacá, donde el alto volumen de vehículos terminó ralentizando aún más el desplazamiento hacia Bogotá.
Los usuarios aseguran que una mejor gestión del tráfico habría permitido aliviar parcialmente la congestión durante las horas de mayor flujo vehicular.
“Llevo siete horas y todavía no llego”
Las redes sociales se llenaron de mensajes de desesperación por parte de viajeros que permanecieron atrapados durante gran parte de la madrugada.
Uno de los casos más comentados fue el de un conductor que regresaba desde Girardot. El ciudadano relató que un recorrido que normalmente toma entre tres y cuatro horas ya superaba las siete horas de viaje y, aun así, todavía se encontraba lejos de ingresar a Bogotá.
Otros viajeros reportaron situaciones similares desde Melgar y municipios cercanos, afirmando que permanecieron durante varias horas prácticamente detenidos sobre la vía.
Un problema que se repite diariamente
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Aunque el alto flujo de vehículos por el regreso del puente festivo contribuyó al colapso, habitantes de Soacha insisten en que la situación refleja un problema estructural de movilidad que afecta diariamente a quienes utilizan la Autopista Sur.
Los ciudadanos cuestionan la falta de planificación para ejecutar simultáneamente las obras de TransMilenio sin implementar medidas suficientes para garantizar la movilidad, además de reclamar mayor presencia de las autoridades para coordinar el tránsito en los puntos más congestionados.
Mientras tanto, miles de conductores continúan enfrentando extensos tiempos de desplazamiento en uno de los principales accesos a Bogotá, una situación que sigue generando inconformidad entre quienes dependen diariamente de este corredor vial.