El río Bogotá revela un enemigo invisible: hallan residuos de medicamentos en sus aguas

Un estudio de la CAR detectó analgésicos, antibióticos y fármacos para la hipertensión en diferentes puntos de la cuenca. La inadecuada disposición de medicamentos en los hogares aparece como una de las principales causas.

La presencia de residuos de medicamentos en el río Bogotá encendió las alertas de la comunidad científica y de las autoridades ambientales, luego de que una investigación de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) confirmara la existencia de estos compuestos en distintos puntos de la cuenca hidrográfica.

El estudio, enfocado en los llamados contaminantes emergentes, identificó sustancias que habitualmente no hacen parte de los monitoreos ambientales convencionales, pero que pueden generar impactos sobre los ecosistemas acuáticos y la calidad del recurso hídrico.

Para desarrollar la investigación, el laboratorio ambiental de la CAR utilizó tecnología de alta precisión capaz de detectar sustancias presentes en concentraciones muy bajas.

Los análisis permitieron identificar la presencia de analgésicos, antibióticos y medicamentos utilizados para tratar la hipertensión arterial en muestras de agua tomadas en diferentes sectores de la cuenca del río Bogotá.

Estos resultados evidencian cómo el uso cotidiano de medicamentos y su inadecuada disposición final pueden terminar afectando los cuerpos de agua.

Las malas prácticas en los hogares agravan la contaminación

Además de los análisis de laboratorio, la investigación incluyó una encuesta aplicada a 207 habitantes de municipios ubicados en la cuenca del río Bogotá para conocer los hábitos relacionados con el consumo, almacenamiento y disposición de medicamentos.

Los resultados revelaron comportamientos que favorecen la contaminación ambiental, entre ellos:

  • Compra de medicamentos sin fórmula médica.
  • Suspensión de tratamientos antes de completarlos.
  • Almacenamiento de medicamentos vencidos o sobrantes.
  • Eliminación inadecuada de los productos.

Uno de los hallazgos más preocupantes fue que cuatro de cada diez personas admitieron que desechan los medicamentos en la basura convencional. Otros encuestados señalaron que los arrojan por el sanitario o el lavamanos, prácticas que facilitan que los compuestos farmacéuticos lleguen a quebradas, ríos y otros cuerpos de agua.

Monitoreo desde Villapinzón hasta el Salto del Tequendama

Como parte del proyecto, la CAR realizó monitoreos en 15 puntos estratégicos distribuidos a lo largo de la cuenca del río Bogotá.

Los muestreos abarcaron un amplio recorrido, desde el municipio de Villapinzón hasta el Salto del Tequendama, incluyendo la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) Salitre, con el propósito de identificar la distribución de estos contaminantes en el sistema hídrico.

Riesgos para los ecosistemas acuáticos

De acuerdo con la información obtenida durante la investigación y con la literatura científica consultada por la autoridad ambiental, este tipo de contaminantes puede generar diversos efectos sobre el ambiente.

Entre los principales riesgos identificados se encuentran:

  • Alteraciones en organismos acuáticos.
  • Desarrollo de bacterias resistentes a los antibióticos.
  • Permanencia prolongada de estos compuestos en sedimentos y tejidos de seres vivos.

Aunque la CAR aclaró que los resultados no representan una alerta inmediata para la salud de la población, sí constituyen una importante herramienta para fortalecer el monitoreo de la calidad del agua y diseñar estrategias de prevención.

La invitación: llevar los medicamentos a los Puntos Azules

Como medida para reducir este tipo de contaminación, la autoridad ambiental hizo un llamado a la ciudadanía para que no arroje medicamentos vencidos o sobrantes al sanitario, al lavamanos ni a la basura común.

En cambio, recomendó depositarlos en los Puntos Azules de la CAR o en los programas autorizados de recolección posconsumo, evitando así que estos residuos farmacéuticos lleguen a las fuentes hídricas y continúen afectando el equilibrio de los ecosistemas del río Bogotá.

Con este estudio, la CAR busca fortalecer la educación ambiental y promover prácticas responsables que contribuyan a proteger uno de los sistemas hídricos más importantes del centro del país.